Trailer de Rosario Tijeras, la serie
La bellísima actriz no es como la pintan. Ni la escandalosa y mentirosa Jessica Antonieta de ‘Vecinos’ y tampoco la mujer sin valores y mostrona que han tratado de vender.
Ella simplemente es una jovencita de 23 años, de pocos amigos, que adora estar en su casa; enferma por el gimnasio y que ahora debutará como actriz y cantante en Miami.
Aunque por los pasillos de Caracol se rumora que Robinson Díaz y Sara todavía están juntos, ella aclara que luego del escándalo, solo han grabado tres días juntos y que apenas se cruzan el saludo… Con el corazón abierto y con una sinceridad digna de admirar, nos permitió reconstruir algunos detalles desconocidos de lo que fue el peor momento de su vida.
En los últimos dos meses Sara vivió una pesadilla luego de que se hiciera público su romance de un año con el actor. Experimentó una “tristeza indescriptible” y se deprimió: sentía miedo de salir a la calle, dejó de comer, se encerró, no quería pararse de la cama y sus lágrimas no cesaban. Mercedes, su mamá, viajó desde Medellín para acompañarla, pues no iba a permitir “que mi niña se me enfermara por tanta tristeza”, dice la madre. “Era un susto inexplicable a estar sola, no quería que mi mamá se levantara ni a la cocina, yo le decía: ‘por favor, no me dejes sola’, era horrible…”.
Su tristeza tocó fondo cuando un día, mientras manejaba por la autopista norte -se dirigiría a una locación para grabar Vecinos- y luego de escuchar una emisora en donde la llamaban ‘zorra-corrales’, sufrió una parálisis leve y su mandíbula se le desencajó por los nervios. “La presión fue insoportable, cambié la emisora tres veces y en todas hablaban pésimo de mí, se referían en términos vulgares, con groserías y todo: ‘esta daña-hogares’, ‘perra’. Sentí que me iba a morir, no podía parar de llorar, me faltaba el aire y experimenté una presión en el pecho que me asustó. Me tocó detenerme, puse las luces de parqueo y luego la boca se me torció”.
Sara llamó a su mamá. Ella con palabras apacibles trató de calmarla y mientras intentaba respirar profundo y poner en práctica los ejercicios que le enseñaron de niña para manejar la tensión facial, toda la película que vivió con ‘Robin’, sí con su gran amor, le pasaba por la cabeza, como flashes, en microsegundos…
“Toda el agua sucia era para Sara. Me estaba volviendo loca, no me quería ni levantar, me llamaban de las revistas y decían que me iban a ayudar, ‘pero danos la primicia’. Mi celular no paraba de sonar; cuando salía de grabación, tenía 35 llamadas. Todos los comentarios eran en contra mía…”.
Sin embargo, lo acepta con vehemencia: “Me enamoré. Hubiera sido el error más grande de mi vida donde lo hubiera hecho por un capricho o por una aventura. Casi todo se puede justificar desde que sea con amor verdadero. No sería justo decir que fue un error.
¿Cómo la enamoró?
Me enamoré de las cosas bonitas, del trato, de las palabras, de los detalles. Por ejemplo, yo llegaba a la grabación, iba al camerino a vestirme y en mi bata había un chocolatito o una cartita de amor. Y cuando estaba enferma y me quedaba hasta el medio día en la casa, él me llevaba el almuerzo. Fue el hombre más maravilloso; el error fue enamorarme de un hombre casado.
¿El romance se inició en ‘Vecinos’?
Claro, yo compartía con él desde las siete de la mañana hasta las ocho o nueve de la noche todos los días.
¿Fue un flechazo inmediato?
No, fue de a pocos. Además de que es un hombre al que siempre he admirado, descubrimos que los dos somos de pocos amigos, mientras que el grupo de la novela iba para otro lado, porque rumbeaban y tomaban mucho, nosotros éramos más tranquilos. Teníamos en común el gusto por la salsa, por el teatro; siempre salíamos a almorzar cuando cortábamos grabación, íbamos con Amparo Conde, con Porras, con Juancho Arango.
¿Los dos son de muy buen humor?
Había química porque los dos somos chistosos y las escenas nos salían superbien. Él es bipolar, unos días llegaba de lo más amable y otros no. Todo el mundo le tenía miedo y me decían: ‘Sara, ahí llegó Robinson bravo, dígale algo’. Entonces yo le decía: ‘¿Qué, hoy desayunó alacranes?’ ‘¿Durmió con todos nosotros? Salúdenos’. Entonces lo empezaba a molestar y se moría de la risa.
¿Cuándo se dio cuenta de que ya estaba muy encarretada?
De un momento a otro comenzaron a salir chismes, pero todavía no había nada, solo teníamos una relación de amigos, bacana, porque nos la pasábamos juntos. Las cosas fueron cambiando, de un momento a otro. Algo pasó y eso fue una confusión horrible.
¿Se comenzaron a mirar diferente?
Sí, como que ‘¿usted está sintiendo lo mismo que yo?’ ‘¿Yo estoy sintiendo lo mismo que usted?’ Y todo fue un proceso, se fue dando muy poco a poco.
¿No se cuestionaba por la situación?
Yo decía ‘¡no, no, no!’ Y él también. Tratamos muchas veces de terminar. Yo le decía: ‘Merezco estar con un hombre que salga conmigo a la calle y que pueda decir esta es mi novia’, pero al día siguiente grabábamos a las siete de la mañana y durante todo el día, toda la semana. De ahí salíamos para In fraganti y luego a reuniones de la obra y él se portaba como un príncipe y yo cada vez más enamorada.
¿Él qué le decía de su matrimonio?
Llegaba muchas veces a grabación muy mal y me contaba, sin yo preguntarle, que había peleado muy fuerte con Adriana, que lo había echado de la casa, que era una mujer muy cecelosa, compulsiva.
El día más triste de su vida
¿Cómo recuerda la ‘pillada’?
El 7 de junio, cuando pasó todo, él se apareció en mi casa vuelto nada porque el día anterior había llegado borracho a la casa y Adriana le tenía las maletas empacadas y lo había cacheteado. Me tocó tranquilizarlo porque lloraba como un niño chiquito. Se sentía lo peor, porque ella lo quería matar y hasta rompió los platos de la casa. Le eché cremas en la cara porque la tenía roja por las palmadas que ella le había dado. Él llegó aquí desesperado.
¿Siente rencor hacia él?
No, Robin fue una persona superlinda, no tengo rencor. He sido capaz de ponerme en el puesto de ella y en el de él.
Después de todo el escándalo, ¿él le pidió volver?
Sí, me lo propuso como un mes después de lo que pasó. Me lo aseguró cuando íbamos para una función en Tunja, dijo: ‘Yo quiero estar contigo, vamos para adelante con esto, quiero estar donde está el amor, quiero estar con la mujer que me quiere, que me valora, que me hace feliz’. Yo lo miraba y le decía: ¿qué me estás diciendo, me hablas en serio? Vuelve a decirlo, y se moría de la risa y me repetía: ‘Sí, Sara, quiero estar contigo’.
¿Y usted le siguió el juego?
Le volví a creer, me ilusioné. Con tal de estar juntos, yo enfrentaba lo que fuera. Y a los dos días me decía: ‘No, es que necesito mi tiempo, y darme cuenta si todavía amo a Adriana, o es costumbre. Yo a ti te adoro, pero necesito entenderme, mi psicóloga me dice que necesito un espacio. Y yo le decía: ‘Te lo doy, te voy a esperar, lo único que quiero es que desenredes tu cabeza’. Según él, tiene un problema que viene desde la infancia y es que siempre se siente culpable de las cosas.
¿Cuándo dijo ya no más?
Llegó un momento en el que me iba a enloquecer. Un día aseguraba: ‘Voy a luchar por mi matrimonio’ y al otro: ‘Mi amor, te amo’. Y a los dos días: ‘Adriana me dice que usted me está haciendo brujería’. Vino a mi casa a llorarme y le dijo a mi mamá: ‘Doña Mercedes, perdóneme, me enamoré de su hija, la amo’. Yo le preguntaba: ¿Por qué estás haciendo esto? Y él respondía: ‘Porque Adriana me está obligando’. Él no tiene ni idea de lo que quiere y yo ya me cansé de eso.
Pasiones y manías
De niña vendía poemas y cartas de amor a sus compañeras de colegio. “Yo era la que sabía dibujar y les hacía las cartas para los novios”.
¿Con madera de estilista? “En los descansos llevaba el depilador de cejas y mis compañeras hacían fila para que las depilara; les cobraba a mil pesos. Para las fiestas de 15 también maquillaba a las niñas; entonces siempre he tenido mi platica”.
¿Trabajadora incansable? Sara empezó a modelar a los cinco años. Su mamá era siempre su chaperona, la llevaba a los castings, a los desfiles y la acompañaba a los viajes.
¿Su amiga especial? “Mi gran apoyo siempre ha sido mi mamá. Todo lo que he hecho lo he logrado gracias a ella; creyó en mí desde siempre”.
¿Sus confidentes? “Carlos Vargas y Álex Cubillos son mis dos grandes amigos, los adoro”.
Sara se despide de Colombia
A dos meses de iniciar su contrato con el mánager Miguel Sierralta, Sara ya tiene entrevistas y castings en las productoras Telemundo, Televisa, Univisión, etc. Además, su primer single, Acaríciame, ocupa el cuarto lugar de descargas en la página www.aleoshop.com. El éxito, que hace 25 años hizo famoso María Conchita Alonso, regresó, más feroz y sensual, en la voz de Sara.
La actriz aclara que no es cantante, pero esta nueva faceta forma parte del perfeccionamiento de su carrera integral como artista. Su canción ya es número uno en emisoras y discotecas de todo el país. Pronto estrenará un performance del tema, acompañada de tres bailarines y demostrando sus aptitudes para la danza. Además, Sara continuará expandiendo su propia firma de accesorios. Lleva cuatro años en este proyecto, que empezó como un hobbie, pero luego tomó forma: “todas las piezas son únicas y muy fashion, es una pasión que me relaja, me apasiona”.
La actriz parte rumbo a Miami la primera semana de septiembre y le auguramos éxitos.
Un talento único
Sara ha grabado su nombre en la mente de los colombianos tras una corta pero sustanciosa carrera profesional que comenzó en 2003 con su participación en el reality Protagonistas de Novela 2, donde ya se vislumbraban sus aptitudes histriónicas.
Año tras año, esta paisa subió los peldaños del éxito con producciones como Todos quieren con Marilyn, Merlina, Mujer Divina, En Los tacones de Eva, La marca del deseo y su actual estandarte Vecinos, donde se convirtió en Jessica, sueño y pesadilla de los colombianos.
Sus ojos verdes, su piel canela y un cuerpo de sirena también le han permitido a Sara pisar los linderos del modelaje, otra de sus grandes pasiones.
Si, él era el hombre con el que yo quería estar. ¿Por qué en el momento más difícil me dio la espalda? Durante el tiempo que estuvimos juntos me aseguraba: ‘Yo voy a estar contigo pase lo que pase’. Pero luego: ‘¿Y donde nos pillen?’ Yo estaba tan enamorada que sostenía: ‘Soy capaz de enfrentar el mundo o nos vamos de acá’. Y él respondía: ‘Sí, y tenemos una hija’. Y yo solo soñaba con todas esas vainas.
¿Cómo se siente hoy?
Más tranquila, con muchos sueños en la cabeza, concentrada en mi viaje y con ganas de irme… Tengo muchos proyectos para cumplir y sé que Dios está conmigo. Ya me hablaron de un proyecto con Telemundo, les gustó mucho mi casting, ojalá se cristalice pronto.¿
Muy confidencial
Sara es una deportista consumada, de niña patinó, nadó e hizo gimnasia. Estaba en las ligas de patinaje, de baloncesto, de gimnasia rítmica. Además, fue integrante del semillero del ballet folclórico de Antioquia.
¿Adicta? Al deporte y al gimnasio. No toma, no fuma, es muy sana. Psst. Cuando tiene grabaciones a las 7 a.m., se levanta a las 3 a.m. para entrenar.
¿Su música? El jazz, el bossa nova y la salsa.
¿Y la rumba? “Muchas veces deseo salir a rumbear y no tengo con quién; quiero salir a comer y si no están mis dos amigos, no voy”.
Es capricorniana: “Soy responsable, trabajadora y tenaz”. Nació un 27 de diciembre, igual que su padre. Él llegó al mundo a las 10 de la mañana, Sara lo hizo a las 10:10.
¿Sus amores del pasado? Mi primer novio fue Marco Emilio, en Medellín, que fue la relación más deportista. Era entrenador personalizado; duramos dos años. Luego salí con Nicolás Reyes y fue la mejor relación con la naturaleza. Después estuve con Nicolás Gómez, un ingeniero industrial; duramos dos años y medio, aun somos muy amigos. El último fue Rodrigo Triana, una relación superchévere.
Según pudimos conocer, van por muy buen camino las grabaciones de “Rosario Tijeras” en su versión para televisión. Con un equipo de trabajo fuerte, el cual se ha sabido integrar muy bien, los más dichosos con sus personajes son Margarita Ortega, Adriana Arango y Sebastián Martínez, pareciera que los miembros de este elenco llevaran años trabajando juntos, y según comentan el director de la serie, está muy contento con la disciplina y esfuerzo, que han demostrado sus actores.
Las que están re confirmadísimas para la versión televisiva de “Rosario Tijeras” son las actrices Margarita Ortega y Adriana Arango.
Adriana Arango será Rubí, la humilde madre de Rosario Tijeras, Margarita Ortega por su parte interpretara el otro lado de la moneda, es decir que será la madre de uno de los galanes estrato 6 y con problemas de alcohol, es una mujer a la cual su marido le es infiel con una mujer de un nivel social inferior.
El actor y su esposa Adriana Arango se divorciaron cuando se descubrió que él era amante de Sara Corrales. El ‘desliz’ acabó con una relación de 17 años.
Ya firmaron el divorcio, él no vive en la que era su casa y no quiere saber nada de Sara. La tercera implicada no contestó a nuestras llamadas.
Hace un mes, Adriana Arango recibió una llamada un domingo por la noche: “La llamamos de la Policía Nacional y quiero saber si conoce el carro de las siguientes placas”. Ante la respuesta afirmativa, la voz al otro lado del teléfono le preguntó si sabía dónde estaba su esposo y que el carro en cuestión estaba abandonado en un potrero. La citaron en el CAI del barrio La Esmeralda. Ella, temiendo lo peor para Róbinson Díaz (su esposo), le pidió a un vecino que le condujera el carro y se fue con su hijo, Juan José (11 años).
Al llegar al CAI, según cuenta, un policía le pidió que siguiera una patrulla con varios policías adentro y que la llevarían al supuesto potrero donde estaba abandonado el carro. La guiaron frente a un edificio, el carro de Róbinson estaba perfectamente parqueado en la bahía frente al lugar y uno de los policías le señaló y dijo: “Ahí viene Sarita”.
Según dice Adriana, la actriz bajó en sudadera del edificio, sin decirle nada y en actitud desafiante solo le hizo señas con la mano para que la siguiera. Adriana entró, la siguió a su apartamento y ella la condujo a su cuarto, donde estaba Róbinson.
La pareja de esposos salió sin mediar palabra con Sara, llegaron a la casa, Adriana confrontó a Róbinson y él reconoció que era amante de Sara desde hace algunos meses. Inmediatamente ella llamó a su abogado y al día siguiente elaboraron los papeles del divorcio.
Días después, a Sara, que había sido escogida por la misma Adriana para actuar en su obra (‘Infraganti’), Róbinson le pidió delante del resto del elenco que saliera del grupo y les ofreció disculpas a sus compañeros por haberlos involucrado en una situación tan bochornosa.
“Lo que conocíamos como nuestra familia ya no existe y no sé si vuelva a existir”: Adriana Arango
¿Qué está pasando en su vida en este instante?
Tomé la decisión de divorciarme de Robin pues necesito distancia de lo que está pasando. La revelación de esa verdad me ha causado mucho dolor y necesito alejarme para ver las cosas mejor.
¿No fue precipitado divorciarse de inmediato?
Me siento tranquila, creo que es la decisión correcta pues pienso que teníamos una relación que no solo era un compromiso, no era una formalidad; éramos amigos, amantes, cómplices, socios y una lista muy larga de muchas cosas. No es solo sentirse decepcionado de una persona sino que Robin representaba muchas personas para mí; era mi mejor amigo, mi socio, el papá de mi hijo, mi amante, mi compañero de aventuras, mi consejero. Eso ahora le da mucha inestabilidad a mi relación con el mundo y es tanto el dolor que siento que necesito alejarme.
¿Estuvo bien separarse?
Esta separación es buena pues podemos tomar distancia uno del otro y en nuestra soledad preguntarnos si queremos esta vida juntos o hay otras opciones que puedan ser mejores para cada uno. Creo que él puede tomar este tiempo para vivir cosas que no ha vivido y que las viva sin culpas, pues tal vez hemos estado casados mucho tiempo. Si yo vivo con alguien quiero estar tranquila con el tema de la lealtad. No me llama la atención tener una vida íntima compartida, no me interesa ni me agrada. Además, hoy, compartir la vida íntima con varias personas también es peligroso para la salud. Mi prioridad ahora es cuidarme y cuidar a mi hijo, y que podamos procesar esta situación que vivimos.
¿Qué piensa de Róbinson?
Entiendo la situación por la que está pasando y entiendo que si se le presenta a un hombre una oportunidad con una mujer sexy y bonita, eso representa una tentación pero creo que tentaciones tenemos todos todo el tiempo. El problema es como las enfrente uno.
¿Qué siente por él?
Amor, mucho amor, un amor infinito. Cuando me pide perdón todos los días, le digo que ya lo perdoné pues entiendo lo que le pasó, me parece que a cualquiera le puede pasar, me pudo pasar a mí, lo entiendo pero no quiero estar ahí. No quiero pertenecer a triángulos, cuadrados o polígonos amorosos… No me siento bien estando con él con lo que pasó.
¿Cuáles son sus refugios en este momento?
La misma vida que se encarga de ponerle a uno cosas para hacer, estoy trabajando en ‘Rosario’ (Tijeras), sigo organizando la temporada (de ‘Infraganti’) en el Astor Plaza para agosto y me ocupo en volver a organizar la casa; pues se fue Robin y toca volver a inventarse la vida porque él ya no está y es distinto todo. La actividad más mínima y el orden de las cosas son distintos, están los huecos de sus libros, el vacío de su ropa, de sus cosas. Entre trabajar en ‘Rosario’, cuidar a mi hijo, organizar la temporada, hacer oficio, hablar con amigos, desahogarme y reflexionar sobre lo que está pasando se me van los días.
¿Cómo soportar la casa sola?
La cosa comienza como a las 6 de la tarde porque tengo la sensación de que Robin va a llegar del trabajo pero también sé que no va a llegar. Y ha venido por muchas razones a la casa, y cuando llega ya no es lo mismo. Hay mucha tristeza entre nosotros dos. Y me siento cansada también de estar hablando del mismo tema. Por eso la distancia es buena. Ojalá podamos hablar de otras cosas pues ahora estar juntos es muy doloroso y lloramos juntos, nuestros encuentros se resumen en llorar y llorar y eso me hace más daño. Por las noches me da muy duro y me dan muchas ganas de llorar pero también tengo que desahogarme. Me da mucha tristeza verlo como está. Siento que en este momento no hay nada que pueda hacer para quitarle esa tristeza, que lo mejor es estar separados pues él tiene que revisar cuáles son sus objetivos, qué es lo que quiere realmente. De pronto se puso a prometer cosas que no pudo cumplir. Lo que tiene que hacer es un viaje con él mismo y poner su vida personal en orden y tomar decisiones. Lo que conocíamos como nuestra familia ya no existe en este momento y no sé si vuelva a existir. Puede que sí o que nuestro tiempo juntos ya haya terminado.
¿Y el tema con Juan José (su hijo)?
Ha sido muy difícil pues normalmente el tema de un divorcio es de adultos y nosotros administramos la información que se les da a los niños; pero en ese instante Juan José estuvo presente. Nosotros pensamos que Robin se había accidentado o lo habían atracado. El niño pensó que iba a un potrero y luego ver que el carro estaba perfectamente parqueado y que aparece Sara y luego sale el papá… Hum… también se siente triste y decepcionado. Estamos hablando de que su papá era su ídolo. La persona que le enseña también los valores; y si él tiene sus valores un poco refundidos esa es una razón por la que también es importante estar separados. Estamos educando a un hijo y Robin sabe que en este momento no es un ejemplo para su hijo. La solución a este asunto no es inmediata.
¿Qué piensa de Sara?
Hum, no entiendo su forma de actuar frente a lo que está pasando, me confunde mucho, pero no siento interés. Mi problema no es con ella. Creo que si mi esposo tiene un conflicto de valores, eso es lo que me ocupa. El problema pudo ser con Sara o con cualquier mujer linda de las que nos rodean. Y no quiero vivir esa situación de estar siempre aterrorizada porque aparece esa u otra mujer. No se trata de belleza ni sensualidad.
¿No la odia?
No, y eso me ha parecido muy raro porque lo normal es que sintiera odio, celos, rabia, y no sé por qué no siento eso. Si siento algo es decepción y tristeza. Cada persona construye su vida con sus acciones y no entiendo por qué ella hace tantas cosas, por qué arma tantas cosas que causan tanto dolor, pero ese es un problema de ella con su vida, con su construcción de lo que es su vida. No tengo fijación ni ningún trauma con ella.
¿Cree que ella lo organizó todo para que los descubrieran?
Lo que sucedió me parece muy armado, todo es muy armado y no sé si fue ella u otra persona pero sí es algo planeado pues era como un libreto perfecto. Me sorprende. Yo, que escribo, no me hubiera imaginado algo tan enredado. Era demasiado puesto todo.
¿Recuerda a los policías y la patrulla que la llevaron allá?
No, ni siquiera fui capaz de manejar a ese lugar, le pedí a un vecino que me acompañara. Estaba fuera de mí pensando que Robin se había accidentado.
¿Usted nunca sospechó la infidelidad?
Yo no sabía ni me hice la boba como algunos han creído. Lo que veía en estos meses en que ellos estaban juntos, es que Robin tenía su salud muy deteriorada, estaba estresado, le dolía la rodilla, el pulmón… Y lo que hice fue buscarle un médico, acupuntura, masajes. Creía que tenía problemas por tanto trabajo. Obviamente, ahora entiendo que además tenía ese problema. Eso también es para estar más alerta. Le he dedicado la mitad de mi vida a Robin, a cuidarlo, a protegerlo, a ayudarlo y también ya es el momento de que él haga cosas por sí mismo. Hay que aprovechar esta crisis para que se fortalezca él solito.
¿Qué siente Róbinson por usted?
Él me ama, me ama mucho y yo lo amo también. Y sé que lo que está pasando no tiene que ver con la falta de amor. Claramente es un asunto de prioridades, de valores, de fortaleza interna.
¿Habrá otra oportunidad juntos?
En este momento yo no quiero volver con Robin. Quisiera que pasara un tiempo y me gustaría mirar qué pasa con él, conmigo… Porque si nada cambia, yo no quiero. No puedo decir que sí ni que no, pues estamos hablando de un amor muy grande. En el tiempo inmediato, no. Sería malo para todos.
¿La confianza se recupera?
No sé, el tiempo lo dirá. Es exactamente igual a un florero que se quiebra. Robin dice que va a pegar el florero. Habrá que ver si hay partes que se perdieron. Algunos floreros se pegan y quedan iguales o hasta más bonitos. Puede que nos demos cuenta en un futuro de que nos quisimos pero nuestro tiempo juntos terminó y podamos ser amigos o que en un futuro volvamos a estar juntos y tengamos una relación más sana, más clara. Creo que la gran sorpresa y el golpe es la mentira, la falta de lealtad. Si eso se pudiera recuperar y yo me sintiera enamorada, podríamos tener una relación más madura. Esto es una nueva etapa de nuestras vidas que nos pone a pensar como individuos. De lo que estoy segura es de que algo bueno va a pasar, juntos o separados; igualmente será doloroso y los tres (ellos y su hijo) saldremos fortalecidos.
Él está en terapia… ¿usted?
También quiero tomar terapia pues lo que tenía como vida construida se me desbarató. Sí necesito hablar con gente especializada y desahogarme mucho, y que ellos, que conocen tantos casos, me ayuden a elaborar mi duelo. Lo que siento es un duelo. Los tres necesitamos terapia.
“Me equivoqué y haré lo que sea por recuperar a mi familia”: Róbinson Díaz
“Lo único que quiero es recuperar a la ‘Mona’, recuperar a mi hijo y mi hogar. Siento mucha vergüenza con ella, con Juan José, con mi mamá, con mis hermanas, con todas las mujeres. Me equivoqué y estoy viviendo un infierno. Pero también tengo que decir que soy un ser humano, que cometí un error, que quiero enmendarlo”.
¿Qué siente por Adriana?
La amo, ella es mi sostén, mi todo y tengo un dolor inmenso.
¿Y Sara?
No sé qué pasará en su vida personal. Sara fue una equivocación en mi vida, con ella no pasa nada. Adriana está decepcionada… Lo sé y haré todo lo que sea necesario para recuperarla. Sé que me tengo que armar de mucha paciencia para que comprenda que reconozco mi error, que quiero solucionar las cosas, que la amo, que quiero volver a la casa, tener mi hogar nuevamente y recuperar a mi hijo.
¿Está en terapia para manejar esto?
Sí, estoy en tratamiento.
¿Cómo vive la soledad?
Es un infierno, solo sé que si no los tengo a ellos dos (a Adriana y su hijo) no tengo ninguna motivación para hacer nada.
“La única frase que no se ha aparecido es ‘no te amo’”: Adriana Arango
La actriz Sara Corrales, se tomo muy enserio sus personajes y los dejo pasar de la ficción a la realidad.
Son varios los papeles interpretados por Sara Corrales que se relacionan con casos de infidelidad, pero lo que dicen los hechos es que esto no solo sucede en la ficción, la actriz Sara Corrales se enredo con el protagonista de “Vecinos” Robinson Díaz y ha puesto en jaque su matrimonio con la también actriz Adriana Arango, la cual ha afirmado en varios medios que Robinson le fue infiel con Sara Corrales.
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